Donde antiguamente funcionaba una fábrica de pastas frescas, se encuentra Salgado Alimentos, un restaurante ya clásico del barrio. Podés probar al menos una veintena de platos a base de pasta, cada uno pensado y servido con una salsa especial.

Las pastas salen en su punto ideal y las salsas resultan sabrosas y elaboradas con productos frescos.

La atención es buena y acelerada, ya que a veces llegan a hacer hasta tres rotaciones por turno a su pequeño local.

Durante la semana siempre hay algún plato del día con bebida.

También durante la mañana y la tarde podés disfrutar de un rico café con medialunas.

Siempre lleno (pasa así con los lugares que se come rico!). Así que a llegar temprano.

Si te gustan mucho sus pastas, también podés pedirlas frescas para hacer en tu casa, pero siempre encargalas con un par de días de antelación.