En una casona estilo francés reciclada y decorada con calidez en Villa Crespo, inauguró en diciembre Battuta Veloce, un bar de picadas y cervezas. En la planta baja, un amplio salón con una barra de mármol de Carrara y un vitreaux original dan a la casa color y clima. En la planta alta hay un jardín de invierno con un techo corredizo y totalmente traslucido, y otro de época con sillones y mesas ratonas.

El menú, a cargo del chef Tato Brina, ofrece 3 variedades de tablas, tapeos y principales. Se destacan la gran tabla orienmtal (para dos personas incluye falafel, hummus, babaganoush, tzatziki, spanakopita y rollitos de berenjena; cuesta $275), la degustación de brusquetas ($85) y la bondiola braseada en Stout con puré de batata y cardamomo (160 pesos).

También hay opciones sandwicheras, como la hamburguesa de lentejas con coleslaw ($95) y como no podía ser de otra forma -estamos en Villa Crespo- el clásico con pastrón casero, mostaza antigua y pepinos encurtidos ($95).

El crumble de frutos rojos y helado ($75) y el tiramisú con crocante de miel ($70) son los recomendados entre los postres. Para tomar, cerveza Antares y cocktelería de autor, a cargo del bartender Gerardo Pereyra.


Reseña del lugar vía Revista Planeta Joy